Los amarres amorosos son los hechizos que mayormente lo
utilizan las personas que rompen con sus parejas y quieren regresar nuevamente
con ellos. También lo requieren las personas que son tímidas y no se atreven a
declarar su amor, por el miedo a ser rechazados (ven a sus parejas como un amor
platónico o imposible).
Los amarres de amor se crearon con los elementos de la selva, por los brujos o chamanes, ellos
heredaron los poderes por sus padres y abuelos. La mayoría de las personas
prefieren a los chamanes de la selva porque sus conjuros son rápidos y eficaces.
Para realizar los amarres amorosos se necesitan unas velas y
una foto de la pareja. Cada chamán tiene distinta manera de realizar sus conjuros, así que algunos piden otros
elementos como agua de florida, un mechón de cabello, una prenda interior y
hasta orina de la pareja.
Los amarres
de amor se manifiestan al día siguiente de realizar el hechizo, la persona
hechizada comienza a tener interés por la persona pidiente, lo único que quiere
es estar con ella en ese momento. Pero no siempre los amarres amorosos
resultan como uno quiere, hay dos razones por las que no se manifiestan como
uno quiere:
-La persona hechizada tiene que sentir lo mismo que la
persona pidiente, por lo menos sentir un cariño o un afecto, sino el hechizo no
se cumple.
-La persona pidiente no puede realizar el hechizo para el
mal, sino el hechizo se revierte contra ella misma y hasta el hechizado pagaría
las consecuencias.
Consecuencias:
-Quiere estar solo.
-Se aleja de sus familiares y amistades.
-Cambia su comportamiento.
-Se vuelve impotente.
-Le va mal en el trabajo y en el amor.

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